Animales, trapos y planos de movimiento

Si escurres un trapo, tela o similar entre las 2 manos y te fijas cómo se “retuerce” entre ellas tendrás la viva imagen de lo que les ha pasado a los ligamentos de nuestras caderas a lo largo de años de evolución.

¿Por qué?

Por pasar de desplazarnos a cuatro patas a caminar con dos.

 Con el paso del tiempo y según las necesidades, los ligamentos, músculos o los propios discos intervertebrales han ido adquiriendo la disposición, fuerza y elasticidad necesarias para que nuestra columna se mantenga erguida. Pero en un principio esto no era así. La columna no fue diseñada para mantener una posición vertical.

 

Podemos observar que muchos animales mantienen su columna en un plano más horizontal. La gravedad actúa de forma diferente en sus discos intervertebrales, pero lo más importante es que ellos se mueven más, saltan, juegan, cazan, se enrollan sobre sí mismos o extienden la columna.

Por ello es importante que realicemos prácticas deportivas o ejercicios específicos en distintas posiciones, o variar las prácticas deportivas. Movernos de forma diferente y activar distintas cadenas miofasciales o activarlas con intensidad, fuerza o extensibilidad variable va a ser muy bueno. Y hablo de la salud, ojo, no del rendimiento. Está claro que para mejorar en cualquier técnica tengo que repetirla una y otra vez.

 

Lo que nos interesa es lo que podemos hacer para que la columna, y en general cualquier articulación del cuerpo, se mantenga “sana”. Para ello se debería mantener una correcta amplitud articular y que los músculos implicados se activen sin olvidarse de ningún “compañero”, es decir, si tengo 5 músculos que realizan una acción debo intentar que sea así y no que se activen sólo 2 de ellos.

 

El desequilibrio en un mismo grupo muscular puede favorecer un patrón incorrecto de movimiento en esa articulación o en otra adyacente. Para combatir todo esto tenemos Pilates, Yoga, nuevas tendencias como Animal Flow o el tipo de entrenamiento llamado “natural”. Incluso disciplinas como Crossfit que pueden parecer muy intensas favorecen el reclutamiento de diferentes cadenas musculares. Basta con corregir los patrones alterados de movimiento para que al movernos  con estas disciplinas mejoremos la salud osteo-fascio-muscular.

Si la intensidad con la que voy ejercitando el cuerpo es la apropiada podré  conseguir las adaptaciones para ir subiendo el nivel en cualquier disciplina. Eso suena muy bien, pero es difícil. Y a la vez, muy gratificante cuando lo consigues o haces que otros lo consigan.

 

Debemos tener en cuenta que la columna está compuesta por 33 vertebras y muchas de ellas tienen una  gran movilidad entre sí. Si mantenemos una parte de nuestra columna en una mala posición, lo más normal es que compensemos este desequilibrio con otro segmento de la misma. Por ejemplo, podríamos acentuar la cifosis dorsal si tenemos una pronunciada lordosis lumbar. Esto es debido a que el cuerpo busca mantener el centro de gravedad y la correcta alineación de la cabeza, ya que en ella reside el sentido del equilibrio, y además el cerebro mandará órdenes al cuerpo para mantener la alineación horizontal de la mirada. Si para ello tiene que alterar curvas en la columna, lo hará.




Rodrigo Guadián
Osteopatía y Pilates
Alcalá de Henares
info@rodrigoguadian.com
@rodrigoguadian

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