• 8 abril, 2012 /  Osteopatía, Pilates

    Esta primera entrada me gustaría dedicarla a una parte del cuerpo tan importante como es la columna vertebral. En general la sometemos a grandes esfuerzos o posiciones muy prolongadas. La evolución a lo largo de los años ha facilitado que varios tejidos como ligamentos, músculos o los propios discos intervertebrales se adapten adquiriendo la fuerza y elasticidad necesarias para que nuestra columna se mantenga erguida. Pero en un principio esto no era así. La columna no fue diseñada para mantener una posición vertical. De hecho podemos observar cómo los mamíferos mantienen su columna en un plano más horizontal, lo que disminuye el desgaste y proporciona mayor efectividad en sus movimientos. Por supuesto, en su columna la gravedad actúa de forma diferente, y por ello es importante que realicemos prácticas deportivas o ejercicios específicos en distintas posiciones, sobre todo en un plano horizontal.

    Lo que nos interesa es lo que podemos hacer para que la columna, y en general cualquier articulación del cuerpo, se mantenga “sana”. Para ello se debería mantener una correcta amplitud articular y que los músculos implicados se activen sin olvidarse de ningún “compañero”, es decir, si tengo 5 músculos que realizan una acción debo intentar que sea así y no que se activen sólo 2 de ellos. El desequilibrio en un mismo grupo muscular puede favorecer un patrón incorrecto de movimiento en esa articulación o en otra adyacente. Para combatir todo esto hoy en día, conocemos diferentes técnicas de movimiento que buscan la calidad antes que la cantidad. Estas disciplinas, afortunadamente, adquieren cada vez más importancia.

    posiciones de la columna vertebral para la web de Rodrigo Guadián sobre Osteopatía y Pilates en Alcalá de HenaresDebemos tener en cuenta que la columna está compuesta por 33 vertebras y muchas de ellas tienen una  gran movilidad entre sí. Si mantenemos una parte de nuestra columna en una mala posición, lo más normal es que compensemos este desequilibrio con otro segmento de la misma. Por ejemplo, podríamos acentuar la cifosis dorsal si tenemos una pronunciada lordosis lumbar. Esto es debido a que el cuerpo busca mantener el centro de gravedad y la alineación de la cabeza, ya que en ella reside el sentido del equilibrio, y además el cerebro mandará órdenes al cuerpo para mantener la alineación horizontal de la mirada.

    Una estructura extremadamente importante son los discos intervertebrales. Las malas posturas o los movimientos incorrectos pueden generar protusiones, hernias o acelerar la propia degeneración del disco. La función de éste es amortiguar y dar estabilidad a la columna. Está compuesto por un anillo fibroso y un núcleo en su interior que se puede desplazar en diferentes direcciones. En la imagen podemos observar cómo el núcleo puede forzar unas u otras zonas del anillo fibroso dependiendo de cómo se realicen los movimientos vertebrales.

     

    comportamiento discos para la web de Rodrigo Guadián sobre Osteopatía y Pilates en Alcalá de Henares

    Fuente: Cuadernos de fisiología articular. Tomo 3.

    Rodrigo Guadián
    Osteópata e Instructor de Pilates
    Alcalá de Henares
    info@rodrigoguadian.com
    @rodrigoguadian

     

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